¡Entonces seremos un país de ganadores!

Gary Antonio Rodríguez Álvarez (*)

Sabemos que la principal preocupación del pueblo boliviano tiene que ver con la economía, con la generación de empleo, con la mejora de los ingresos, con la estabilidad y la certidumbre para las familias bolivianas (…) Hay varios aspectos que ha mencionado nuestro Presidente de Fexpocruz, que compartimos, en los que hay que trabajar para dar certidumbre a nuestra población”, dijo en su discurso el Presidente del Estado, Luis Arce -en la inauguración de la mayor muestra ferial de Bolivia- y concluyó:

Estamos perdiendo grandes oportunidades que ofrece la economía mundial en este momento, sin embargo, aún estamos a tiempo para no desaprovecharla del todo (…) Trabajemos una agenda conjunta que permita salir a nuestro país nuevamente ganador” (16.09.2022).

Como era de esperar, sus palabras causaron gran expectativa y escepticismo también. En el primer caso, la esperanza era que, luego de dos años perdidos por falta de un diálogo público-privado, se pueda avanzar sinérgicamente; por el lado de la duda, saber si no se trató, tan solo, de una arenga política.

Gracias a Dios se confirmó lo primero, cuando el Presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), Oscar Mario Justiniano Pinto, fue invitado junto al Directorio de la CAO, a una reunión con los Ministros de la Presidencia, y de Desarrollo Rural y Tierras, el 6 de octubre de 2022, para coordinar acciones orientadas a fortalecer la producción agropecuaria en el marco del “Plan de Desarrollo Económico y Social (PDES) 2021–2025 – Reconstruyendo la economía para vivir bien, hacia la industrialización con sustitución de importaciones”. Ocurrió lo impensable… ¡gobierno y productores, juntos!

Concluida el encuentro, ambas partes declararon públicamente su satisfacción, calificándolo de productivo y positivo “en función de la seguridad con soberanía alimentaria”, habiendo trascendido que si bien hubo un buen acercamiento en general, los temas urticantes tuvieron que ver con la falta de seguridad jurídica, por el avasallamiento de tierras; la competencia ilegal y desleal del contrabando que afecta al sector; y, el pleno uso de la biotecnología en el agro para disminuir el uso de plaguicidas y las pérdidas por el cambio climático.

Para el Presidente de la CAO, en la reunión se hubo muchos consensos: “Casi en un 95% de las problemáticas presentadas, algunas con visiones diferentes, pero con el firme propósito de trabajar de forma conjunta. Ese 5%, que no son discrepancias sino puntos de acción diferentes, se acordó trabajarlos de forma profunda para llegar a acuerdos que beneficien a la producción en general”, dijo.

Destacó, entre los temas abordados, la mejora de la productividad; acceso al crédito para pequeños productores; contrabando; apertura de mercados; construcción de infraestructura y puertos alternativos para la exportación de excedentes; abigeato; biocombustibles; financiamiento para productos estratégicos (caña de azúcar, maíz, trigo, algodón, otros); sanidad agropecuaria; productos lácteos; abastecimiento de diésel y agenda de trabajo en temas agrarios en general.

Ojalá que la misma actitud del Primer Mandatario, que motivó la reunión ejecutada ya por dos Carteras de Estado, se replique en otros tantos Ministerios -sobre todo en los mandos intermedios que tendrán que ver con las Mesas de Trabajo- a fin de lograr positivas respuestas a los temas planteados.

Esta nueva expresión de buen deseo tiene que ver con un tema no menor -la estabilidad política y social de Bolivia- que dependerá en gran manera de lo que pase con la economía a corto plazo, de las señales que se den para que el país pueda retornar a un alto crecimiento y crear más empleos de calidad.

Desapasionarse para abordar tales temáticas, dejar de lado las diferencias político-partidarias, informarse, desideologizarse, empatizarse con la otra parte y esforzarse para avanzar pragmáticamente hacia acuerdos, harán bien a tal propósito.

Cuando el escenario internacional nos plantea desafíos y enormes oportunidades, también, especialmente en el campo agroalimentario, quiera Dios que los servidores públicos asimilen lo dicho por el Presidente Arce, en Expocruz: “Santa Cruz es un Departamento con muchísimas potencialidades, con un pueblo soñador, pujante, trabajador, alegre y de gran corazón. Estoy seguro que generando este tipo de espacios, de encuentros, de diálogos, de intercambios y complementariedad, daremos un salto económico-social cualitativo”. Ojalá que sea así, porque… ¡entonces seremos un país de ganadores!

(*) Economista y Magíster en Comercio Internacional

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